Hay cuestiones que no pueden dejarse al azar. Procesos donde cada detalle, por pequeño que sea, cuenta. Donde actuar desde el cuidado y la pasión por lo que hacemos, lo es todo.
Porque escoger cada grano de café no es solo una elección. Es asegurarse de que, todo lo que te espera en cada café, formará parte de una experiencia de sabor inolvidable.
Por ello, gestionamos la calidad del grano con el mimo necesario y el rigor que merece. Y lo hacemos así, durante todo el proceso para garantizar un resultado en taza excepcional. En los cultivos, nuestros expertos en café realizan más de 70 controles de calidad. En los centros de producción, también son los encargados de preseleccionar el café verde en mejor estado.
El arte de seleccionar
Antes de empezar la selección, lo primero es definir qué café queremos conseguir. En nuestro caso, el objetivo es una calidad superior, óptimo resultado en taza y un sabor exquisito. Por ello, en nuestras plantas, los estándares de selección incluyen distintas clasificaciones:
El blend del café
La mezcla consiste en combinar dos tipos diferentes de café para producir una sola taza. La mayoría de cafés son una mezcla de diferentes orígenes, donde cada uno aporta un nuevo elemento al equilibrio. Notas, sabores y aromas que hacen de cada café algo único.
En Nespresso utilizamos dos técnicas diferentes para mezclar café: Green Coffee Blending y Split Roast. En la mayoría de nuestras últimas recetas utilizamos la técnica del Split Roast. La cual permite que las cualidades individuales de cada origen liberen todo su potencial y brillen en la taza.
Un proceso en el que se tuestan las variedades de café por separado para conseguir su punto óptimo para más tarde realizar el blend. Aunque este paso requiere más esfuerzo y mayor cuidado durante el proceso, resulta indispensable para conseguir un café de sabor y calidad inigualable.