

"CAFÉ RENVERSÉ" : EL ARMA SECRETA DE SUIZA
LA CRÓNICA El rincón de las cotorras
La leche y nespresso son dos de los tesoros helvéticos.
Veamos cómo han combinado discretamente estas dos delicias.
Mantiene el tipo ante el asalto de las innovaciones exóticas.
CAPPUCCINO, LATTE, FLAT WHITE, MACCHIATO – CON O SIN CHANTILLY, CACAO, “DASH” DE VAINILLA O “DROP” DE CANELA… EN CUALQUIER RINCÓN DEL MUNDO, PLANTADOS ANTE SUS RELUCIENTES MÁQUINAS, BARISTAS VIRTUOSOS E INSPIRADOS MULTIPLICAN LAS RECETAS ORIGINALES. No hay una cultura que no tenga su especialidad: del galão portugués -espresso con leche caliente en una proporción de 1 a 3, servido en un vaso- al yuanyang chino -3 dosis de Arábica, a las que se agregan 7 dosis de té con leche, muy de moda en Hong Kong. Ante semejante variedad de bebidas nacionales sutilmente diferenciadas, cabe preguntarse: y Suiza, ¿dónde se sitúa en este panorama? Y es que la leche es -junto con Nespresso- uno de los tesoros de Suiza. Decir que estas dos maravillas helvéticas están hechas la una para la otra sería una obviedad. Pero lo más curioso, es que en Suiza hace mucho tiempo que existe una bebida típica que combina el café y la leche caliente, algo que el extranjero suele ignorar. Se denomina renversé en las zonas donde predomina el francés, die Schale en la Suiza alemana, y macchiato lungo en el cantón del Tesino. ¿El secreto de su receta? Las proporciones de este café con leche están, como su nombre indica, renversées (invertidas): 40% de café, 60% de leche. De Carouge, hermoso barrio a las afueras de Ginebra, a los hoteles de lujo de Lausana, baristas cuya palabra está fuera de toda duda nos han asegurado que el café renversé mantiene perfectamente el tipo ante el asalto de las innovaciones exóticas, ¡llegando incluso a desbancarlas a la hora del desayuno y la merienda! El éxito de esta sencilla audacia es motivo de alegría.
Texto Francis Dolric Ilustración Mac Nooland
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