

Aguila, la Cienta Exacta del Barista
Cuando la precisión nespresso se desarrolla al servicio de los profesionales, nace aguila: un ciber-barista que filtra, calienta y hace espuma con la celeridad de un motor a reacción. El personal del lausanne palace nos ha revelado su opinión sobre esta nueva máquina. Si la perfección ya era un reflejo en este gran hotel, ahora se ha convertido en un automatismo
UN ASISTENTE AUTÓNOMO
Cappuccinos, macchiatos, en forma de latte o espresso, lattinos… Aguila prepara una docena de bebidas diferentes con tan solo presionar un botón. Sus cuatro cabezales de extracción de leche y espuma, caliente o fría, facilitan la elaboración de una receta personalizada o de una bebida de chocolate preparada a medida. Cabe también destacar su gran compartimento para refrigerar la leche fría, su eficaz calienta tazas y su amplio recipiente para las cápsulas usadas. Desde el punto de vista tecnológico, cuenta con un modo de ahorro de energía y una tarjeta SIM. Activable a petición del cliente, ésta permite realizar el seguimiento en línea de las necesidades de mantenimiento de la máquina.
¿POR QUÉ TOMARON LA DECISIÓN DE CAMBIAR DE MÁQUINA DE CAFÉ?
JEAN-LOUIS FOUCQUETEAU, DIRECTOR DE LOS SERVICIOS DE RESTAURACIÓN DEL LAUSANNE PALACE : Un cliente que salía de La Table d’Edgar, nuestro restaurante gastronómico, nos felicitó un día por la calidad de la cena. No obstante, lamentaba que el final no hubiera estado a la altura del resto de la velada. El café representa el último recuerdo gustativo, la huella más fresca de esa obra efímera que es una comida. Es una lástima que un momento tan grato se vea afeado por un ingrediente que puede perfeccionarse tan fácilmente. Es como si una hermosa novela de amor concluyera con una pelea.
¿CUALE SON LAS CUALIDADES DE AGUILA?
J.-L.F. : Buscábamos una tecnología con un rendimiento capaz de producir la cantidad de buen café que exige un establecimiento de 147 habitaciones, 4 restaurantes y 3 bares. De hecho, nuestra adquisición anterior, una cafetera rusa que respondía a los estándares de su categoría, nos planteaba varios problemas. En especial, habíamos comprobado que el café era irregular. Con Aguila todo eso quedó atrás, es realmente extraordinaria. A primera vista, se trata de un objeto hermoso, cuya rutilante carrocería no desentona en absoluto en un entorno de prestigio. Además, no solo elabora un café de una calidad constante e impecable, sino que es capaz de proporcionar una gama de preparaciones tan variadas como cappuccinos, espressos o latte macchiatos, e incluso recetas heladas: basta con insertar una cápsula y pulsar el botón y ella se ocupa del resto. Sin olvidar la gama disponible de ocho Grands Crus con o sin cafeína. Algo que apreciamos especialmente, ya que nuestra clientela es cada vez más entendida. La variedad en este campo es un fenómeno realmente impresionante: la emergencia del oficio de barista da prueba de ello.
DEBORAH GAGLIARDI, PRIMERA CAMARERA DEL BAR 1915, EN EL LAUSANNE PALACE. Con la antigua máquina siempre había que resolver algún contratiempo: o la espuma tenía el espesor de un papel de fumar, o el agua estaba ardiendo, o el café demasiado amargo… En un pedido de diez cappuccinos, no había nunca dos iguales. Ahora, en cambio, salen impecables y sin manchar nunca la máquina. En un latte, la espuma es perfecta, las capas de leche y de café bien definidas y de idéntico tamaño… Son obras de arte que están al alcance de los dedos.
Y EN LOS MOMENTOS PUNTA, ¿SIGUE SIENDO TAN EFICAZ?
D.G. : Tiene cuatro boquillas, a las que se suman dos salidas de agua y dos salidas de leche: en ese sentido está bien equipada. Además, al hacer los cafés totalmente preparados, nos da más margen para centrarnos en nuestros cócteles. Con la antigua cafetera, había que agitar el recipiente de leche bajo el conducto de vapor, supervisar la textura de la espuma, comprimirla para eliminar las burbujas de aire… Bastaba con volver la cabeza un segundo y todo se iba de las manos. Ahora, el resultado es perfecto. Sólo tengo que pulsar el botón correspondiente al formato de Espresso deseado o a una receta más elaborada. El contenido sale a la temperatura ideal: se acabó el quemarse los dedos con el vaso de un latte macchiato. También hace chocolate caliente o helado: se coloca un vaso con un poco de cacao en polvo y la máquina vierte la leche y una espuma perfecta a la temperatura deseada. Espero que no inventen una máquina semejante para los cócteles, porque semejante adversario me dejaría fuera de juego.
¿RESULTA FÁCIL SU MANEJO?
D.G. : Al principio se debe buscar un poco el botón que corresponde al pedido de café en cuestión. Pero rápidamente su uso se vuelve muy intuitivo. Es como pasar del clavicordio al piano mecánico. Ya no hay discordancias. Además, Aguila encaja muy bien con los volúmenes de nuestra vajilla, es un verdadero adaptador universal.
Realización : Sandrine Giacobetti - Texto : Julien Bouré - Fotografías : Jean-Claude Amiel

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